Mitos y verdades sobre el asesor de imagen

El concepto de asesoramiento de imagen no es nuevo, tiene más de 20 años en el mercado laboral.

Inicialmente, y en algunos casos aun,  se pensaba como la persona encargada de la imagen, protocolo y etiqueta de una empresa o personaje político. Luego fue naciendo la veta más “glamorosa”,  como un servicio exclusivo para ejecutivos, artistas, y personas de alto poder adquisitivo.

La globalización, la moda más asequible y otros factores fueron haciendo de esta profesión más popular y menos exclusiva.

Sin embargo, al comenzar mi trabajo descubrí que muchas personas mantienen preconceptos erróneos de lo que hace realmente un Asesor/a de imagen.

Mitos

  • Un asesor de imagen es juez y jurado. Criticará cuanto te pongas de arriba abajo.

  • Te hará sentir mal con tus elecciones.

  • Te cambiará dramáticamente de la noche a la mañana.

  • Te hará gastar una fortuna en ropa y zapatos.

Esto ha sido infundado por programas de TV donde los cambios extremos están de moda. Haciendo pasar a sus protagonistas por dolorosos procesos frente a las cámaras en tiempos records, sin tener realmente bases para que esos cambios  perduren en el tiempo.

Verdades

Un asesor de imagen:

  • Trabaja en equipo: Desde la primera entrevista estarás con alguien que se ocupa de entender tu punto de vista sobre tu imagen, sin aires de superioridad. Trazará una estrategia junto a ti, con tus objetivos, teniendo en cuenta que estás dispuesta a cambiar, potenciar y mejorar en tu imagen.

  • Responde a tus inquietudes: No se trata de tienes que cambiar… o debes hacer esto… La negociación es un pilar fundamental del proceso de un asesoramiento de imagen. Primero el asesor escucha tus dudas sobre cómo llevar determinadas prendas, colores o estilos y luego aporta su conocimiento técnico basado en lo que te haga sentir mejor.

  • Ofrece una guía: El asesor es una guía en tu proceso para potenciar tu imagen personal. Te acompaña, te muestra las herramientas que rindan mejor, te aconseja y te celebra cada avance también.

  • Te enseña a ahorrar: Sí! todo lo contrario a lo que se piensa, un asesor de imagen te ayuda a ahorrar y comprar de forma inteligente. Se trata de aprender a utilizar lo que ya tenes, adquirir lo justo y necesario y aprender a superar los caprichos o incluso las presiones que imponen a veces los vendedores de casas de ropa.

  • Trabaja progresivamente: No basta una sola sesión para ver cambios. No existen los cambios de look extremos en la vida cotidiana. Al igual que un entrenamiento físico, trabajas en etapas y en tus tiempos. Es un proceso enteramente personalizado, en tu propio ritmo.  Para generar cambios profundos, amigarte con tu imagen y potenciarte positivamente.

Aimé